Cuando la mente supera al cuerpo ….

Tras dejar que mi cuerpo se comience a recuperar, mi mente vuelve atrás en el tiempo, y pienso: «¿En qué estabas pensando cuando se te ocurrió proponerle a Roger semejante ruta?, o peor aún … ¿cómo se te ocurre ir luego y contárselo al Pastor???? Pero bueno, «a lo hecho, pecho». Íbamos a ser 3 chanateros para esta ruta … o eso creía yo, pero se corrió la voz, y al final nos fuimos ….. CATORCE !!!! Madre mía, cuanto loco suelto, por favor !!!!

En fin, 2 semanas antes de la fecha de salida, comencé mi preparación … mental, claro, porque la física no tiene solución … ni ando cuesta arriba ni cuesta abajo, así que a comerme el coco …..

Unos días antes de todo esto, me voy preparando para lo que se me viene encima, y me preparo unos «perfilillos» para que la mente comience a decirle a mi «cuerpecillo» lo que se le viene encima ….

Y llega el día «M» … si, el día «M» de «M»e cago en «tó» lo que se menea …. ¿Quién me mandaría a mi pensar en una barbaridad de este calibre? Y encima se han apuntado un «carro locos» !!!!!

A las 7:45, en el Pabellón «Infanta Cristina» nos encontramos todos estos locos:

Comenzamos una subida tranquila hasta la salida de la Puebla de Vícar, donde se nos unen José Miguel (el único vicario que ha venido) y el incombustible Jaur. Aquí también vemos a nuestro Master Chef, Romu, y a Guille, que saldrán por delante nuestra desde Berja.

A partir de aquí vamos más o menos agrupados hasta llegar a Berja donde nos paramos y tomamos un desayuno no apto para ciclistas …. anda que luego no nos íbamos a acordar de las tostadas de jamón pidiendo agua ……

Una vez desayunados comenzamos la primera subida, donde ya comenzarían a formarse «grupetos»: la subida al pantano de Benínar. Este año, y a estas alturas con más agua de lo habitual.

De nuevo aquí nos reagrupamos y vamos serpenteando junto al pantano por las poblaciones de Darrical y Lucainena. Llegamos al límite de la provincia de Almería y entramos en la provincia de Granada, pasando por Cherín y tras una subida corta, pero intensa, llegamos todos más o menos juntos a Ugíjar, donde nos están esperando Romu y Guille, este último nos acompaña hasta aquí y se da la vuelta … no está todavía tan loco … pero todo se andará y para la próxima no se escapa.

En Ugíjar repostamos agua, charlamos y nos preparamos. Aquí se empiezan a formar los grupos que ya serán más o menos estables para todo el fin de semana. La filosofía está clara, puede ser que haya momentos en que alguno vaya solo, a su ritmo, pero nunca será el último, en cola de pelotón, como mínimo, siempre grupos de 2 o más ciclistas.

A las primeras de cambio, al amigo Jhony le pasa factura el «haberse pegao» a los «machillos» …. menos mal que por detrás vamos recogiendo y nos paramos en el cruce de Mecina Alfahar, donde le damos magnesio líquido y un «pellizco en los güevos», y así sigue el tío subiendo. Vamos agrupados hasta llegar a los Berchules …. su puta madre, vaya un subidón, que «pesao» y «cansino», pero qué pueblos más guapos !!!!! En los Berchules nos esperan esos dos «angelicos caíos del cielo», la mujer de Juan Gómez y Avelino, Lupe y Belén, que durante estos dos días irán con el coche, de adelante hacia atrás y viceversa, prestando apoyo. Nos reciben allí con agua, isotónica y fruta. Algunos ven el cielo abierto. Parada de 10 minutos y seguimos hasta Juviles, donde «arrasamos» con el único bar abierto. Dejamos a la buena mujer sin provisiones de pan, jamón y queso que había cogido para todo el fin de semana, así que es irnos nosotros y cerrar el bar para ir a comprar más víveres …. mira que somos bestias !!!!!

Salimos y comienzan a caernos unos gotas, que se agradecen, porque refrescan lo justo para quitar el calor, pero no molestan. Llegamos a Trevélez y nuestro querido Pastor no tiene otra ocurrencia que hacerle caso al consejo que le dio el Yayo y decidimos, después de 120 km. de bici, subir por mitad del pueblo un rampón de 1 km. al 20% …. la familia del Pastor llena de mierda hasta los sobacos, porque nos cagamos todos en sus antepasados desde los tiempos del Neolítico por lo menos, pero para rematar, llegamos a Trevélez Alto, y allí, una pista forestal con los 4 primeros kilómetros tipo Peñón de Bernal … molinillo al canto y todos para arriba, aquí no se escaquea «naide» !!!

Las cosas como son, las vistas espectaculares, la Alpujarra en todo su esplendor, verde y fresca, agua por todos sitios, pistas en excelente estado, a excepción de un trozo que tuvimos que hacer con la bici al hombro. Tan bonito estaba el paisaje, que Miguel, en un descuido aterriza y se echa abajo el hombro … pero es un tío duro y aguanta. Y por fin, los últimos 4 kilómetros de bajada hasta Capileira.

Llegada al hotel, cambio de ropa, allí nos esperan dos amigos del club «Martínez Oliver» que van a subir al día siguiente con Vic-1, César y unos amigos de Almería.

El tapeo, la cena, los mojitos y las partidas de «futbolín» …. estilo chanatero … a muerte !!!!!!

A la mañana siguiente, a las 8:00 desayuno, saludo a los recién llegados (Vic-1, César y compañía), nos deseamos suerte, y comenzamos con 20 kilómetros de bajada hasta Órgiva.

Una vez en Órgiva, comienzan unos 15-20 kilómetros hasta la Haza del Lino de subida dura, donde se forman los grupetos habituales. Cada uno a nuestro ritmo, pero nunca solos, con las paradas necesarias, ayudándonos entre todos, vamos coronando y por fin nos reunimos todos en la Haza del Lino. Una cerveza con una buena tapa, y salimos agrupados … y entonces dice el Pastor aquello de: «vamos a ir agrupados» … visto y no visto, otra vez los grupos, que malas bestias, que manera de tirar, total, que hasta Turón, unos increíbles kilómetros por la Contraviesa, viendo a nuestra izquierda el Veleta y Sierra Nevada, y a nuestra derecha la costa granadina y el «mar de plásticos» del Campo de Dalías. Llegamos a Berja, y pensamos que podíamos comer en Dalías para quitarnos ya las cuestas, y así se hace, cada uno a su ritmo. En Berja, Juan Gómez y yo nos ponemos a tirar y nos llevamos a Avelino, Majano y Jaur, que quería irse con Romu en coche ya … pero no lo dejamos. Llegamos a Dalías, y comemos como bestias en «Casa Antonio» para luego bajar los últimos 30 kms. agrupados … increíble pero cierto, hasta Vícar donde José Miguel y Jaur se despiden y resto hasta Roquetas.

En definitiva, una ruta increíble, 2 días de pura convivencia y compañerisno. Todo lo que yo pueda escribir aquí se queda corto, pero por lo menos lo intento. Y como no, desde aquí agradecer a Lupe y Belén el fin de semana que se han pegado de aguantarnos. GRACIAS, CHICAS !!!!!!

Aquí os dejo las fotos, para que veáis la pasada de ruta ….

Ruta a Capileira (21 y 22 de septiembre de 2013)