Buscando el límite …..

Veinticinco de octubre. Cinco treinta de la mañana. No paro de dar vueltas en la cama, y ya no aguanto más. La noche de antes, como un poseso de la perfección he dejado preparada una mochila con lo siguiente:

  • 2 Bastones.
  • Chubasquero.
  • 3 Geles.
  • Un par de calcetines.
  • 1 Camiseta.
  • Cartera con «dinerillo».
  • Rodillera.
  • Llaves de casa.
  • GPS cargado a tope
  • Móvil cargado.
  • Un bote de pomada tipo «Reflex».
  • Gafas de sol.
  • Foco de 1800 lumens y batería cargada a tope.

En el baño, dejo preparado mis zapatillas, un par de calcetines, camiseta de manga larga térmica, camiseta técnica, chambergo, pantalón elástico y pantalón de deporte.

Lo dicho, 5:30 de la mañana y me  tengo que levantar. Aunque he quedado a las 6:30, los nervios me pueden. Me visto, desayuno, y me intento relajar. Compruebo que llevo el material que he pensado en llevar. Lo vuelvo a comprobar. Veo la tele un rato. Añado a la mochila una «vejiga» con 2 litros de agua fría. Me coloco la cinta de cardio, más que nada por grabar esos datos, porque en realidad, en todo el día sólo he mirado el GPS dos veces: al empezar y al acabar la ruta. Me consumen los nervios hasta que miro el reloj y son las 6:30. Salgo a la puerta de la calle y ahí está mi «primo» Pepe Fuentes, el máquina, puntual como un reloj, esperándome. Comenzamos la caminata. Salimos de la zona iluminada de las calles y, por primera vez desde que lo tengo, uso el foco para una caminata, con el soporte para llevarlo en la cabeza. Resulta «curioso» a la par que útil. Tengo que ponerlo a media potencia, porque si no son capaces de llegar las patrullas de la Guardia Civil a detenerme por hacer señales a las pateras !!!! Vamos charlando y me suelta que lleva 8 o 9 meses saliendo a andar haciendo una media de 50 o 60 kilómetros semanales, que también está haciendo «crossfit», o como se llame eso tan «moerno» que se hace ahora, y yo pienso para mi: «vaya palizón que nos va a meter este máquina hoy» …..

Sobre las 7:30, más o menos por el kilómetro 6,5 se nos viene una «lucecilla» de frente … ahí llega el amigo JAUR, con el que hemos quedado también … Vaya tres patas para un banco !!!!! Ya reunidos los tres, hechas las presentaciones, no me queda más remedio que decirles a ambos la verdad: he «engañao» a estos dos monstruos para que vengan a los 101 de Ronda conmigo a hacerla a pie por una única razón; tanto Jaur como «Pepillo» hablan por los codos, hasta con las piedras del camino, y claro, imaginaos 24 horas andando por la serranía de Ronda con sólo uno de ellos …. Si llego a Ronda soy capaz de tirarme por el Puente del Tajo por no seguir con ese martirio, así que durante 6 horas más he ido escuchando la charla que llevaban los 2, haciendo pequeños incisos para hablar yo un poco, para que supieran que estaba, pero nada más …. Qué acierto he tenido !!!!!!

Comenzamos la subida por la «Rambla de las Hortichuelas». Nos sorprende el amanecer mientras subimos … una pasada !!!! Vamos hablando, bueno ellos, y vamos muy animados. Al ser todo subida, ahí, los Chanateros estamos en nuestro ambiente. Jaur y yo vamos con Pepe sin problemas. En mitad de una subida, se nos dejan venir dos perros de caza …. menos mal que eran simpáticos … y detrás aparece el cazador con la escopeta al hombro. El hombre nos saluda y nos comenta que va a hacer un rato de deporte …. y cuando le decimos de dónde venimos y lo que vamos a hacer, nos mira con cara de «estos tíos están como putas cabras», nos desea suerte y se marcha … Seguimos subiendo y llegamos a la zona de las colmenas, ahora vacías. El paisaje es indescriptible. Pepe no para de decir que no sabemos lo que tenemos, que nunca había visto esto. Nosotros, de tanto pasar con la  bici ya lo conocemos, pero pasar andando te da una perspectiva diferente, una forma de ver las cosas que cuando pasas con la bici no lo aprecias. Las rodillas nos van respetando, no notamos cansancio y vamos bien, así que llegamos a la «Parada del Pastor», y, en su honor,  hacemos una parada de 10 minutos. Pepe aprovecha para quitarse el pantalón largo y yo la camiseta térmica. Vemos pasar a varios ciclistas de carretera a los que damos los buenos días. Tras esta parada, cambiamos de rambla y nos pasamos a la zona del «Barranco de la Chepa». Una subida corta, pero muy bonita, y con unas vistas que nos hacen pararnos de vez en cuando para inmortalizar el momento. Una vez culminada la subida por la «vereda de los caballos», comenzamos el «llaneo» hasta Felix. Por aquí nos encontramos al «Yayo» que baja con la bici. No da crédito a vernos por allí andando, pero así somos los «locos del deporte» …. Seguimos nuestra ruta, y tras 4 horas de camino, sin pisar el asfalto, por fin estamos en Felix. Paramos en la fuente, rellenamos agua, y buscamos un bar abierto y mientras estamos en esta búsqueda aparece el amigo Antonio Martínez del Águila que ha subido en coche a Felix desde Aguadulce sólo para desayunar con nosotros. Pepe, como buen deportista se pide una manzanilla … qué tío más sano !!!! Antonio, recién levantado y todavía con las «legañas pegás» se pide un café con leche …. Qué error de los dos … vienen los dos vasos, que Pepe nos dice que se ha «dejao» las huellas dactilares al coger el vaso !!!!!! Por eso, Jaur y yo que ya somos «perros viejos» en estos temas, nos pedimos una tostada de atún ….. y un tercio cada uno, con dos «güevos», toma desayuno !!!!! Con una diligencia impresionante, y unas ganas de vivir que dan miedo, el dueño del bar nos sirve la «comanda» … madre mía, madre mía …. tenía el tio menos sangre que «la regla de la Veneno» !!!!!

Pepillo Fuentes nos avisa al rato de que llevamos ya 45 minutos y los músculos no deben de estar tanto tiempo parados. Llevamos 21 kilómetros en lo alto. Nos despedimos de Antonio que se vuelve en coche y les tengo preparada una bajadilla por veredas hasta la carretera. Salimos en Felix, dirección al «Barranco del Molinillo», pero por un pequeño atajo que un día nos enseño el Cañón Paco Reyes, en bici, a Jaur y a mi. Una bajada imposible que sólo fuimos capaces de hacer porque se hacía de noche y llevábamos 4 tercios en el cuerpo cada uno. Pepe se echa las manos a la cabeza con sólo pensar que por allí hemos ido Jaur y yo montados en bici, pero se termina de convencer cuando nos encontramos a un ciclista que sube andando tirando de la bici. Seguimos bajando muy animados, aunque la bajada es más sufrida y las rodillas lo notan, aunque vamos tranquilos y de «chachara», sobre todo ellos dos que no se callan ni debajo de agua !!!!! Nos da tiempo a pararnos y hacerme una foto con un habitante de la zona … que pasada de fauna !!!!! Lo dejamos donde mismo lo encontramos y seguimos bajando hasta la carretera.

Les tenía preparada otra vereda, tirando por la «Vereda de la Envía», pero con buen criterio del amigo Pepe, nos comenta que no vamos a llegar antes de las 3 de la tarde, y es cierto. La parada tan larga en el bar, al final nos hace variar un poco el recorrido. Tenemos que andar bajando unos 5 kilómetros por asfalto. Pepe está fuerte, pero a Jaur y a mi esto nos pasa factura. Mi rodilla me empieza a avisar y a Jaur  los biceps femorales le van dando dolores. Por fin, podemos salir de la carretera a la altura de la urbanización de «La Envía Golf», donde hacemos una bajada de medio kilómetro en tierra, para terminar de rematarnos, y de nuevo entramos en la «Rambla de las Hortichuelas», que aunque suave, es todo bajada. Vamos a un buen ritmo, aunque Pepe se da cuenta, y baja el ritmo para que le podamos seguir. No obstante no vamos mal. Por fin llegamos a la mitad de la rambla, y tras cruzar por debajo de la autovía, nos despedimos de Jaur, que se desvía para su casa, mientras que a Pepe y a mi
nos quedan 6,5 kilómetros. Seguimos bajando por la rambla hasta llegar a la playa, y ya desde aquí vamos controlando. Pepe comenta que las rodillas le molestan un poco, pero que sobre todo se nota las piernas un poco cargadas ya que aunque anda bastante, no en distancias de este tipo, siempre más cortos …. pero yo le aviso que esto que hemos hecho hoy es un 40% respecto a lo que nos espera en Ronda.

Llegamos a Roquetas, y nos despedimos, a Pepe le queda un kilómetro más para llegar a su casa. Yo llego a casa cansando, muy cansado, pero orgulloso de lo hecho hoy. Llevaba desde el 20 de septiembre sin hacer un pateo largo, sólo este martes pasado que había hecho 13 kilómetros, así que me veo bien. Creo que tendré que usar la rodillera por precaución, y comenzar a usar los bastones, coño, que los tengo hace 3 meses y todavía no saben lo que es tocar la tierra.

El límite, ¿dónde está? Pues no lo se, pero con gente como estos dos «individuos» con los que me he «paseado» hoy no me importa ir a buscarlo, esté donde esté !!!!!!! Ahí queda eso !!!!!

Enlace a la ruta grabada por el GPS

Fotos del artista «JAUR»

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One thought on “Buscando el límite …..”

  1. Hombre locos no estais, y el quiere algo, algo le cuesta, Es una alegria leer la cronica porque sabiendo lo que habeis pateado se puede decir que habeis cumplido con creces, esto es el comienzo de un nuevo RETO, me alegro sois unos campeones, adelante.

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